
Allí cenábamos todos juntos en el porche de la cabaña y después pasábamos muchas horas jugando fuera a reloj-reloj, a la pelota…y dentro, con algunos juegos de mesa.
La berrea
El sábado por la mañana nos fuimos a ver los ciervos, que por cierto, en esta época están en la berrea. Por la tarde hicimos una ruta de senderismo que duró tres horas andando, bajamos por un río y subimos a la montaña. También vimos jabalíes y les echamos de comer.
El domingo para nosotros es el día de los caballos, porque voy a montarme, aunque a mí mamá le da un poco de miedo, ¡a mí me encanta ¡
Después al medio día nos fuimos a comer a un merendero, jugamos un rato y nos volvimos a casa.
¡Lo mejor de todo es vivirlo!
Autora: Paula Martín Ruiz




